LEY DEL DESARROLLO GRADUAL

LEY DEL DESARROLLO GRADUAL

30.4.12

Mi nuevo “yo”

Si el Creador es la única fuerza que gobierna, mantiene, y da vida a todo, entonces incluso las palabras que yo pronuncio, los pensamientos y deseos que surgen ahora en mí, todo eso también es Él. Por lo tanto yo tengo que unirme con lo que pasa ahora a través de mí y sale de mí hacia los demás. Todo esto es todo Su trabajo también, Él está llevando todo esto a cabo. Yo no estoy aquí. Yo sólo soy quien se percibe a sí mismo lleno del poder, la fuerza, la intención y el deseo del Creador, que de esta manera dirige a los demás.
Yo necesito conectarme y unirme con lo que está ocurriendo ahora dentro de mí, sentir que soy llenado por Él completamente, porque no hay otra fuerza, además de Él. Y cuando trato de eliminar mi propio “yo” dentro de mí, todo lo demás es sólo Él, así es exactamente cuando me encuentro con mi nuevo “yo”, basado en “no existe otro además de Él”. Es decir, todo aquello en lo que pienso, es todo Él.

Un campo para el trabajo interno

Pregunta: ¿Qué puedo obtener de las palabras de los amigos durante los talleres, que no obtengo de la lección con el maestro?
Respuesta: Cuando el maestro habla, todos están en silencio, es decir, están de acuerdo con lo que dice. Aquí hay un más (+) y menos (-) en esto.
No hay trabajo interno durante este tiempo, porque tú eres suprimido involuntariamente, silenciado por el conocimiento, por la altura del maestro puesto que él es en principio superior a ti.
Cuando estás juntos con los amigos, tú estás trabajando con alguien que puede ser más elevado, menos elevado, o que está en el mismo nivel que tu. Y aquí, tienes una gran cantidad de trabajo para disminuirte tu mismo, quitar tu “yo”, cancelarlo. Y además, debes considerar a cualquiera de tus amigos como el más grande. De esta manera, tú te “ajustas” al Creador, te preparas para ir con el otorgamiento por encima de la recepción, fe por encima de la razón.

La primera reunión

Ahora deseamos sólo una cosa: queremos que toda la creación, es decir, nosotros, no se nos presente ningún obstáculo para que la Luz superior se manifieste, para que nos llene sin ninguna resistencia de nuestra parte. Queremos hacer tal restricción en nosotros mismos para darle a Él todo el espacio para Su revelación. Al mismo tiempo, nosotros no existimos, sólo somos transparentes para que una sola fuerza pase a través de nosotros y pueda llenarnos.
Esta es la primera condición, restricción (Tzimtzum Alef), desde la cual comenzamos nuestro encuentro con el Creador, cuando por primera vez sentimos realmente de verdad que “no existe nadie más aparte de Él”.
Somos transparentes, no existimos porque hemos anulado nuestro “yo”, nuestro egoísmo, y por eso ahora el Creador puede llenarlo todo.

Preguntas de las mujeres con respecto a los preparativos para la Convención

Pregunta: ¿Cómo pueden crear las mujeres un fuerte deseo común para maximizar la capacidad de apoyar a los hombres durante la convención?
Respuesta: Hasta el día de hoy, no hemos podido explicarles a las mujeres que ellas también están haciendo trabajo espiritual como lo hacen los hombres, la única diferencia es que la forma de interconexión de ellas es algo diferente a la conexión entre los hombres.
Con los hombres, todo comienza con una muy simple amistad, con actividades compartidas. Ellos nadan juntos en el mar, se sientan juntos, comparten comidas, y estudian. Con las mujeres esta conexión es mucho más complicada. Pero cuando ellas establecen una meta más alta para sí mismas y comprenden que, en aras de esta meta tienen que unirse, entonces ellas puede lograr y alcanzar la meta. Es decir, la exaltada meta se convierte en un maestro para ellas, y están dispuestas a unirse por esta causa.
Pregunta: ¿Necesitan prepararse las mujeres para la convención de alguna manera en especial? Tal vez deberíamos hacerlo juntos de alguna manera o ¿le corresponde esto a cada uno? ¿O debemos unirnos sólo internamente?
Respuesta: La importancia de la unificación debe ser la misma tanto en las mujeres como en los hombres, esto es lo primero. Y en segundo lugar, es necesario que entiendan que ellas también tienen que lograr la unidad. Las mujeres son capaces de unirse por el bien de una meta más elevada, y necesitan explorar y analizar esta posibilidad.
La Biblia nos cuenta cómo, la hermana de Moshé, Miriam se unió con todas las mujeres antes de salir de Egipto, cómo trabajaban las mujeres en ellas mismas, en Egipto, y cómo era precisamente que esa parte femenina que alimentó a Moisés, es decir, la fuerza que luego nos saca de Egipto .
Pregunta: ¿Qué esperan las mujeres de los talleres?
Respuesta: Las mujeres, al igual que los hombres, necesitan discutir todos los detalles de la unificación. Intenten hacer eso, descubran qué es para ellas y qué no lo es. De esta manera, ellas encontrarán su propio camino de una forma práctica ya que de lo contrario esto no funcionará.
Por un lado, las mujeres preguntan: “¿Por qué no?” Pero cuando se les ofrece el trabajo de unificación, dicen: “¡Esto no es para nosotras!” Y así surge un problema. Y no está claro qué se puede hacer, ¿qué medidas tomar, y cómo abordar este problema?
Las mujeres tienen que unirse por una causa común, como en un gran número de organizaciones de mujeres existentes, donde las mujeres puedan unirse para lograr algo no entre ellas, sino por fuera de ellas mismas. Así que únanse con el fin de lograr algo también por fuera de sí mismas, y para ello pueden conectarse, no contra nadie, sino por el bien de lograr algo. ¡Ellas pueden hacerlo!
Pregunta: ¿Las mujeres necesitan unirse para alcanzar la meta o para que los hombres la alcancen?
Respuesta: Tienen que unirse para que alcancemos juntos el resultado. Aclararen esto, y vean el punto medio en el que tienen que encajar exactamente como complemento de los hombres. Y de ninguna manera el trabajo de ellas es menor que el trabajo de los hombres, es en realidad mayor.
Pregunta: ¿Cómo se debe preparar la mujer a su esposo para la convención?
Respuesta: Lo bañas, lo vistes, y le das de comer, y luego le entres su maletín, y lo dejas ir a la escuela. Estoy hablando absolutamente en serio: Tú lo preparas a él como lo harías con un niño. Es decir, le haces saber que tú esperas grandes logros de él, que esperas que a lo largo de la convención él realmente vaya en la dirección correcta con pensamientos buenos y necesarios. Así es como lo preparas. Cuando llega a esto, la mujer tiene lo que es llamado la sabiduría de la vida.
Pregunta: ¿Por qué los hombres trabajan correctamente con el apoyo de las mujeres en los talleres?
Respuesta: Los hombres aun no deben prestar atención a esto. Más tarde, cuando lleguemos a estar realmente interconectados de la forma adecuada, sentiremos la influencia de las mujeres, la presión sobre nosotros.
Es bueno cuando podemos sentir eso, lo cual nos obliga. Esperemos que seamos capaces de sentir también eso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario