Este trabajo se llama el trabajo del Creador. Después de todo, al ganar la habilidad de tomar la decisión correcta en todas sus acciones, él gradualmente sustituye al Creador en el control de las fuerzas de la naturaleza. Así es como poco a poco alcanza un punto en el que toda la realidad está bajo su poder.
Él constantemente revela nuevas fuerzas, como si esto sucediera en una forma libre. Después de todo, hay solamente dos autoridades: la del otorgamiento y la de recepción. Estas dos fuerzas vienen del Creador, pero ¿dónde está el hombre aquí?
El hombre se encuentra entre estas dos fuerzas, que actúan sobre él en perfecto equilibrio. Él se encuentra en la zona neutral, la cual no depende de la fuerza del otorgamiento o de la fuerza de la recepción. La fuerza de otorgamiento se llama “santidad” y la fuerza de recepción se llama “impureza”, porque es egoísta. Y la parte neutral no pertenece a ninguna y se llama Klipat Noga.
En este estado, en el cual la persona no sabe exactamente “en qué lado” está la verdad: En el lado de la fuerza egoísta (Klipa) o en el lado de la santidad (otorgamiento), él se encuentra exactamente en el medio de ellas, y gana la libertad de elección.
Pero surge una pregunta: ¿Cómo es posible elegir si estás exactamente en la mitad de la escala y tienes posibilidades absolutamente iguales en ambos lados: 50/50, y este es un cálculo exacto, correcto? Después de todo, la persona no siente que está siendo sobornada en ninguna manera ni que está mintiéndose a sí misma. Así que ¿cómo puede elegir qué camino tomar, en virtud de avanzar en la vida: tratar de recibir más y más para sí misma, o alcanzar no obstante alguna forma espiritual, el otorgamiento?
Esta elección es lo que discernimos, al trabajar en el entorno. Después de todo, la persona no sabe qué elegir y se queda con esta pregunta. Pero si él realmente quiere tomar la decisión correcta, entonces tiene que situarse en el entorno adecuado. Y entonces el entorno le ayuda a ver dónde está la verdad.
(48980 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/22/11, Escritos de Rabash)
Un problema general requiere de una solución general
Volviendo al tema de los israelíes que protestaban por los precios del alquiler: ¿Se nos permite añadir una cierta “plusvalía” a esto?En lo que se refiere a vivienda, estamos tratando con un cartel que está confabulado con el gobierno. Ellos están trabajando juntos y haciendo mucho dinero con ello. Vemos que el ex jefe de gobierno, así como los alcaldes de varias ciudades importantes están bajo investigación. De cualquier forma que se mire, las autoridades están conectadas a los bienes raíces.
Una casa privada en Estados Unidos cuesta US $ 150.000, y con eso la gente que hace mucho más dinero en promedio. Pero nuestros precios son del doble. ¿Alguien realmente cree que estamos tratando aquí con algún problema especial, imposible de resolver? No, no es más que corrupción. Por lo general hay límites a este tipo de cosas, pero no en nuestro país.
Tenemos que establecer un objetivo de poner fin a esta situación y de solucionar este problema, que se ha vuelto verdaderamente nacional. Entonces actuaremos por el interés de todos y no vamos a descansar, incluso si a todos se les da su casa privada. Tenemos que hacer esto por el bien del pueblo.
Si nuestros manifestantes se arman con esta intención, lograrán un gran trato. Incluso pueden formar un movimiento público que no se detendrá hasta que alcance el éxito.
(48998 – De la 5º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/20/2011, “Arvut (Garantía mutua)”)
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