LEY DEL DESARROLLO GRADUAL

LEY DEL DESARROLLO GRADUAL

24.7.11

La sabiduría viene con la experiencia
Existe sólo un deseo, sólo este fue creado y luego comenzó a desarrollarse.
No se divide en niveles ni partes: Está dividido por los estados de conciencia de sí mismo. Todo el tiempo, yo revelo más y más el primer estado.La chispa de la Luz creó el punto de oscuridad, y fue terminada la creación. Ahora, este punto de oscuridad, el punto de deseo, comienza a descubrirse: ¿Quién soy yo, quien me creó y con qué propósito?, ¿Qué debo hacer, y qué es lo que quiero de la Luz y de mí mismo? Esta continúa removiéndose dentro de sí misma y aclarándose, aprendiendo más sobre sí misma y a través de la realización propia, descubre la Luz que la creó.
No hay nada más en el universo entero, excepto la criatura que aprende más sobre el Creador. Pero la realidad no cambia. La luz llenó el deseo, y ahora el deseo percibe este único estado más profundamente.
Todos los cambios ocurren sólo en la conciencia, en la sensación y en la reacción, pero dentro de la misma sustancia. Esta es la razón por la cual me siento un poco en mi primer estado, yo sólo empiezo a sentir que ya existo en este, como si estuviera despertando. Esto es llamado la Luz de Nefesh en mi deseo, que existe en el nivel cero (Shoresh o raíz).
Ahora, empiezo a despertar más y a ver a mi alrededor. Lo que veo en este grado, a mi lado, aun no me es familiar, yo percibo esto en la Luz de Nefesh. Pero ya realicé mi estado anterior del cual me desperté y entiendo que yo estaba dormido y ahora me he despertado.
¿Cómo puedo saber que estaba dormido? Lo aprendí porque me desperté, encontré el siguiente estado, y ahora entiendo mejor el anterior. Por lo tanto, la Luz de Ruaj se inviste en el estado anterior, a pesar de que sólo tengo la Luz de Nefesh en el estado actual.
Nunca tendré nada más que la Luz de Nefesh en el estado más avanzado. Sólo que los estados anteriores se vuelven más y más claros. Es por eso que la persona que avanza correctamente siempre se sentirá como en la niebla, en confusión y en malos entendidos, él enfrentará a las fuerzas incomprensibles y cálculos, y siempre tendrá dudas. Sin embargo, él ya entiende más acerca del camino que ha recorrido, de toda su historia, y de la retrospectiva de esta historia, también de la perspectiva de futuro. Es decir, por un lado, está acompañado por la confusión, por la niebla, y por la impotencia, pero al mismo tiempo se vuelve más inteligente con respecto al pasado al ver todo el camino, sus causas y consecuencias, y por lo tanto revela al Creador.
Esto se llama el “orden inverso” de la Luz y del deseo. Nuestro deseo se desarrolla más y más y se vuelve más “inteligente”, educado, específico y elevado, y más cercano al Creador, pero sólo la Luz de Nefesh se siente en él. Sin embargo, en los deseos anteriores, que percibimos más profundos a medida que avanzamos, sentimos la Luz de NaRaNHaY (Nefesh, Ruaj, Neshamá, Jaya-Yejidá). Como está dicho: “La sabiduría viene sólo con la experiencia”.
(48708 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/13/2011, “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”)

Sin ocultamiento no podemos revelar la perfección
Shamati #174 “El asunto del ocultamiento”: Acerca del ocultamiento, que viene a ser una corrección, de no ser por este, el hombre no sería capaz de alcanzar la perfección en ningún sentido, ya que no sería digno de alcanzar la importancia del asunto.
Nosotros fuimos creados por la Luz como deseo de recibir y por eso estamos enteramente en su poder y no podemos sentirnos como si existiéramos. Hoy nosotros aun no sentimos nuestra existencia. Lo que sentimos es una sensación engañosa porque solo es posible sentirnos separados, distanciados y apartados a condición de que tú estés opuesto a aquel del cual tú formas parte.
Pero nosotros no sentimos que permanecemos opuestos al Creador, contra la Luz y por eso no consideramos que nosotros existimos. Después de todo, estamos obligados a percibir todo en el contraste de los opuestos: como “yo” y algo fuera de mí. Entonces en relación con este “afuera”, yo seré capaz de determinar quién soy.
Pero mientras tanto yo permanezco solo, únicamente como un objeto dentro de mí. Yo no puedo decir nada acerca de mi mismo por que no existe nadie con quién yo pueda medirme.
Por lo tanto, antes de que una persona pueda detenerse a sí misma y hacer una restricción en su ego, es decir “cruzar el Majsom” (la frontera hacia el mundo espiritual) y permanecer opuesto al Creador, ella aun no es llamada creación. Esto se llama el periodo de preparación, cuando estamos completamente gobernados desde arriba.
Solo después estamos listos para tomar sobre nosotros mismos el ocultamiento que se eleva entre nosotros y el Creador, nosotros crecemos distantes de Él y recibimos una existencia independiente. El ocultamiento hace que la más exaltada meta sea importante para mí. Según la medida en la que yo quiera alcanzar esta cualidad y sea incapaz de hacerlo puesto que está oculta, de esta manera sentiré su importancia.
Eventualmente yo llego al punto en el que comienzo a valorar el ocultamiento, porque este se vuelve la vasija para la Luz, dentro de mí. Está escrito, “La sabiduría (Jojma) le es dada al modesto”. Porque yo hago que mi deseo de recibir sea modesto, soy capaz de alcanzar la Luz de Jojma que permanece opuesta a mí, aceptándola en la Luz Reflejada, por el bien del otorgamiento.
Por lo tanto, el ocultamiento expande mi vasija espiritual “620″ veces y me da una nueva necesidad, en vez de placer yo quiero alcanzar la importancia del Dador. Todas las cualidades de la vasija espiritual están presentes en el ocultamiento actual.
(48829 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/21/11, Shamati)

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